Carlos y yo estábamos fundidos en un abrazo que no quería que terminara. Cuando escuche las palabras de Álvaro, y vi como Ester se acercaba a el y ese beso. Me quedé alucinada.
- Vaya con Álvaro- Se burló Carlos.
- Anda calla tonto y déjalos disfrutar un rato. Respondí ante su burla.
- No no, que disfruten tranquilos. Aunque, yo me pregunto, ¿Cuándo disfrutaremos nosotros?
- ¿A que te refieres? ¿es que no te diviertes?
- Si, mucho, pero a mi también me gustaría disfrutar un poco como ellos.
- Pues sigo sin pillarte eeh. Le saqué la lengua.
- Bueno, pues si quieres te lo demuestro. Dijo mientras se iba acercando lentamente.
Por fin, iba a tener ese beso tan deseado que nos interrumpieron el otro día, estábamos a dos centímetros. Nuestros labios estaban apunto de rozarse cuando de golpe se oye.
-!Carloooooos¡
Ese grito hico que nos separáramos. Maldita sea, siempre hay alguien que tiene que venir a interrumpir, pensé yo. Nos pusimos a mirar, quien era cuando vi que se acercaban las fans, las chicas que habían estropeado la cena anterior. No me lo podía creer, cada vez que ellas aparecían teníamos problemas y la verdad es que no me gustaba ni su presencia.
Dos de ellas se acercaron rápidamente y dando saltitos, intuí que una de ellas debía ser la que había pegado el grito, ese grito que hizo que Carlos y yo nos separarnos. Una de ellas era rubia, tenía los ojos marrones, y algo mas alga que yo (cosa no muy difícil ya que yo soy bastante bajita) debía medir casi 1.70 y al lado de Carlos eran casi igual.
La otra por otra parte, era pelirroja, con los ojos pardos y pequitas por la cara, esa en cambio era mas o menos como yo de alta. y me sorprendía ya que no se suelen ver a personas tan y tan pelirrojas como lo era ella.
Se acercaron a nosotros y como no, se acoplaron. No solo habían interrumpido algo mágico sino que además se habían acoplado por toda la geta.
- ¡Hola, Carlos!. Exclamo la pelirroja.
- Hola, chicas. Dijo el siendo amable.
- Vaya, veo que has encontrado otra fan eeeh. Dijo la rubia refiriéndose a mi. La verdad, solo la había visto dos veces pero ya le estaba pillando manía.
- No soy una fan. Dije enfadada.
- ¿Aaah no? ¿Entonces Carlos, porque pierdes el tiempo con ella, cuando podrías pasarlo con fans de verdad como nosotras eh?
- Quien dice que este perdiendo el tiempo. Respondió el.
¡Por fin! una reacción que quería ver, que el diera la cara ante sus fans por mi. Si de verdad estaba interesado en mi y yo le importaba tenía que demostrarlo. He tenido varias experiencias con chicos y en todas confiaba demasiado rápido en el. De eso aprendí que quiero hechos y no palabras, y por fin, Carlos me estaba dando esos hechos.
- Pero seguro que con nosotras te lo pasarías mucho mejor. Le siguió la pelirroja.
- Chicas quiero presentaros a Tamy y ella es mas que una fan. Dijo Carlos.
- Si ya bueno, yo soy Rocío. Dijo la rubia.
- Y yo Marina. Se presentó la pelirroja.
- Si ya.. encantada. Dije con un tono algo pasota.
- Perdona Carlos, ¿te importaría ir a por unos refrescos porfa? es que estamos sedientas. Dijo Roció.
- Bueno, esta bien, ahora mismo vuelvo. Dijo mientras se dirigía al bar.
¿Enserio iba a dejarme sola con esas dos? mala idea, ya que podía entrarme un ataque y matarlas. Bueno vale, matarlas no, pero tirarlas a la piscina eso en verdad no estaría tan mal y la verdad, se lo merecían las dos.
- ¿Mira rubita, te vamos a contar una cosita vale? Se puso chula.
- No es necesario que me contéis nada, no me interesáis lo mas mínimo.
- Sera mejor que dejes de molestar a Carlos, porque nos ha costado mucho averiguar donde se iban de vacaciones, y ahora que les tenemos aquí no vendréis vosotras de chicas buenas a tocar las narices.
- ¿Perdona? espera espera, ¿me dices a mí, que deje de molestar a Carlos y que no toque las narices? Porque eso es lo que lleváis haciendo vosotras estos dos días. Además, no hay que ser muy lerda como para darse cuenta de que el esta interesado en mi.
- Bueno, lo que se dice interesado.. A ver.. el es un chico y cae ante la tentación de una lagartija seductora y algo rubita, es un tío y siempre caen.
- ¿Lagartija seductora? mira tía ya me estas empezando a tocar los ovarios sabes.
Esas chicas me estaban empezando a mosquear de verdad, en serio, quien tiene la cara de venir del palo y amenazarme para que me alejara de Carlos.
- ¿Seguro que sois fans vosotras?
- Pues claro, es que aparte de rubia eres corta? Dijo Marina.
- Mira... punto 1. Acabas de llamar tonta a tu amiga. 2. No me parecéis fans, porque sino no vendríais a molestar, les dejaríais disfrutar de sus vacaciones y que están en todo su derecho. 3. No creo que las fans de verdad, vayan espantando a chicas cercanas a ellos solo por celos, en todo caso eso es de loca la verdad. Y punto 4. Olvidaros de mi cara y dejadme en paz porque yo no os he hecho nada para que me vengas aquí de doñas importantes.
- Vaya por dios, si la rubita se pone en modo tigresa. Dijo Rocío.
- ¿Te crees que nos das miedo? le siguió su amiga.
- La verdad, es que vosotras a mi me dais arcadas...
En ese momento, llegaba Carlos con cuatro bebidas y las reparito. El ambiente estaba bastante caldeado, se notaba mucho la tensión y cierto es, que se podría cortar con un cuchillo. No se estaba cómodo la verdad, y es que no soportaba tener a esas dos cerca. Así que me propuse a buscar a Ester con la mirada. Miraba para todos los lados a ver si encontraba a mi amiga, pero no estaba. Supuse que se había ido con Álvaro. Encontré a Dani y David peleándose en el agua con esos churros de colores que son de goma espuma, a Blas que estaba en la tumbona riéndose de ellos, porque parecían niños pequeños la verdad. Luego me encontré a Sergio, que me mando un saludo y un guiño, yo le respondí con otro saludo aunque en vez de quiño fue una sonrisa. En verdad, y aunque Ester dijera que no era un chico muy majo, ella no había visto la parte mas tierna que tenía, al haberla visto seguro que cambiaba su opinión de el.
Yo estaba muy cabreada, necesitaba hablar con alguien y mi amiga no estaba, tampoco podía hablar con los demás chicos porque como el asunto iba sobre Carlos, temía que le pudieran contar algo. Así que, decidí ir a una tumbona y allí llamar a una amiga que se había quedado en la ciudad.
- Espera Tamy,¿a donde vas? Me preguntó Carlos cogiéndome del brazo.
- No te preocupes, solo voy ha hacer una llamada nada mas. Dije mientras le daba un beso en la mejilla.
En ese momento, las dos fans me miraron con mala cara, muy mala cara, es mas por un momento pensaba que me explotarían la cabeza con la mente. Comprobé que evidentemente tenía mi cabeza en su sitito y luego me dirigí a una tumbona.
Cogí mi teléfono y llame a una amiga que se llama Anna, nos conocíamos desde hacía mucho y la verdad es que a parte de Ester era la otra persona con la que tenía mas confianza y nos lo contábamos todo. Pero desde que llegamos a La Gomera no había tenido oportunidad de hablar con ella.
- Hombree... la rubia perdida. ¿Cómo va todo por ahí?
- Hola, Anna. Pues la verdad es que.. no sabría como contarte.
- Uuuuy amiga, que mal me suena eso, a ver cuéntame.
Estuvimos un rato y le conté lo sucedido esos días, que habíamos conocido a los chicos y que había mucho interés, le conté lo de Ester y Álvaro y lo de las fans. La verdad es que su reacción brutal, no se podía imaginar que en nuestro viaje pasaran tales líos y mucho menos que fueran con Auryn.
- ¡¿WTF!? Joder, ya me hubiera gustado a mi venirme tía. Bueno, primero pasa de esas tías, solo son las típicas que les siguen solo porque están buenos y no creo que Carlos se fije en ellas amiga. Luego lo de Ester es alucinante, me alegro mucho por ella y por Álvaro, lo cierto es que pegan lo suyo la verdad.
- Gracias Anna, sabes que me anima mucho hablar contigo.
- De nada querida, ya sabes tu que cuando lo necesites aquí me tenéis aunque este algo lejitos y aburrida.
Estuvimos hablado un buen rato y la verdad es que me reí mucho, cosa que me faltaba porque últimamente cuando algo iba bien, al poco rato se torcía e iba mal. Y me estaba cansando.
De repente alguien puso una bebida fría en mi espalda, y cuando digo fría quiero decir helada. Tal fue mi grito que podía oír a Anna diciéndome de todo por dejarla sorda.
Me giré pensando que sería uno de los chicos, o Ester que había vuelto de su cita con su príncipe azul.
Pero me equivoque, otra vez. Era Sergio que me traía una bebida que tenía muy buena pinta la verdad. Me despedí de Anna diciéndole que al día siguiente la llamaría y le contaría mas.
- ¿Qué haces aquí sola?
- Pues nada, estaba hablando con una amiga.
- ¿Puedo sentarme o tu guardaespaldas me pegara?
- No, tranquilo puedes sentarte tranquilamente. Me reí.
- Bien. dijo el mientras me daba esa bebida.
- ¿Qué es? pregunte.
- Pues es un lima limón con un paraguas a lo hawaiano. La verdad es que me hacen mucha gracia esos paragüitas.
- Gracias, son muy monos.
- Vaya por dios, es tan injusto.
- ¿El que? Le pregunté.
- Fíjate, hace un rato tu amigo me dice que eres suya, así que no me acerque a ti, pero en cambio el esta tan tranquilo hablando con esas dos chicas y tu aquí sola. Pues no me parece nada bien eso, esta echando a perder un valioso tiempo con una persona maravillosa. Aunque la verdad me alegro que lo haga.
- ¿Por qué te alegras?
- Pues porque así me da la oportunidad de aprovechar yo ese tiempo. Me sonrió.
La verdad, ese comentario dejó perpleja. En parte le daba la razón, vale que Sergio había sido un idiota pero eso no significa que no pudiera hablar con el. Carlos podía tener sus fans, ¿Por qué no podía tener yo mis amigos?
En ese momento el nos vio, su cara cambio por completo, se había puesto serio de golpe. No dejaba de mirar hacia nosotros y con cara de mosqueo. No lo entendía, no estaba haciendo nada malo solo hablar. Creía que Carlos sería sensato y pensaría que el de verdad me gustaba y que no sería capaz de ir ligoteando con otros. No soy así.
Estaba harta, cansada de que cada dos por tres surgieran cosas negativas. Le devolví la copa a Sergio agradeciéndole esta y por el buen rato. El me respondió que no había sido nada y que a ver cuando volvíamos a pasar otro ratito así. Me despedí y me dispuse a irme aunque la verdad no sabía donde. No sabía donde estaba Ester, y los chicos estaban muy entretenidos y no quería molestarles, y estaba claro que no quería ir con Carlos porque se iba a liar y menos si estaban sus amiguitas con el. Por otra parte no quería ir a mi habitación porque aun era pronto. Estaba perdida la verdad.
Pensé en mandarle un mensaje a Ester para saber donde estaba, pero tampoco quería molestarla, estaba muy bien con Álvaro y no quería interrumpirles. Al final me decidí y fui al bar de la fiesta a tomar algo. Allí conocí a dos chicas que perecían ser muy majas, también estaban en el hotel y congeniamos mucho.
Habíamos tomado unos Daiquiris que al pareces llevan un poco de alcohol, pero yo no notaba ningún efecto de momento. Y entonces esas chicas tan majas me invitaron a ir a la pista y allí bailar ya que el DJ había puesto música muy buena. Así que acepte, iba a ponerme a bailar y olvidarme de todos los malos rollos, solo quería pasarme lo bien y eso lo que hice. Estábamos en la pista dándolo todo, meneándonos al ritmo de la música y la verdad es que mucha gente nos animaba. Fue muy divertido me lo pase genial, no hacía mas que reírme y reírme esas chicas eran muy divertidas y no paramos de hacer el tonto y de bailar. Sinceramente por un momento logré olvidarme de todo hasta de que hacía en La Gomera, y seguí bailando y bailando al ritmo de la música.
No hay comentarios:
Publicar un comentario