Álvaro me siguió y me pidió que hablásemos. Yo acepté y nos fuimos hacia la sala de baile del hotel dónde no había nadie. Continuaba pensando que a lo mejor yo y Tamy habíamos confiado demasiado temprano en aquellos chicos y que nos habíamos ilusionado antes de lo que convendría.
- Ester ya sabes que nuestra profesión es así, tenemos fans y gracias a ellas podemos seguir adelante. - Me explicó Álvaro
- Lo sé pero eso significa que no puedes mostrarme lo que antes me has dicho, es decir, que no puedes mostrar que te gusto... ¿Y siempre será así? ¿Siempre nos esconderéis a mi y a Tamy del resto de chicas? Yo, sinceramente... no sé si podré aguantarlo, necesito cariño siempre, no a ratos y una relación así no va mucho conmigo. - Le argumenté
- Pero a mi Ester... me encantas. ¿No podemos intentarlo? - preguntó.
- Álvaro necesito pensar..
Álvaro me miró un poco triste. Yo no le podía ni mirar a los ojos. Me levanté y me fui. Álvaro se quedó quieto sin saber qué hacer y viendo cómo me marchaba.
Llegué a la habitación. Estaba sola. Suponía que Tamy había arreglado las cosas con los chicos y yo... yo no podía dejar de pensar en ello. Álvaro en ningún momento me había dado respuestas a mis preguntas, ni me había reconfortado con un "estaré contigo en todo momento" o cualquier otra palabra que en aquél momento pudiera hacer que me sintiera mejor. Mis lágrimas empezaron a bajar por mis mejillas, pensé que era la chica más tonta del mundo por haber creído en Álvaro.
Tamy llegó a la habitación super contenta y gritando "¡buenas noches chicos!". Yo quería limpiarme las lágrimas pero Tamy enseguida se dio cuenta y vino rápidamente a preguntarme.
- Pero Ester... ¿qué ha pasado?
- Nada nada...
- ¡Anda cuéntamelo y así te desahogas!
- Tamy, a veces te ilusionas rápido con una persona y luego te das cuenta de que no es como esperabas.
- Pero haber, ¿qué te ha dicho?
- Pues que esta es su profesión...
- ¿Enserio?
- Si...
- Bueno, yo he hablado con los otros chicos y creo que lo voy a intentar. Pienso que tu también tendrías que confiar en Álvaro.. Puede que no se haya explicado suficientemente pero se nota que le gustas, y mucho.
- Bueno... mañana será otro día.
Nos fuimos a dormir y aunque a mi me costaba mucho de tanto pensar, al fin me dormí.
La mañana siguiente Tamy me despertó super emocionada. Resulta que se celebraba una macrofiesta en el hotel dónde había mucha música, fiesta, bebidas y todo esto en un entorno inmejorable, en los chiringuitos de la piscina. Decidimos bajar y así yo me podría animar un poquito. Nos pusimos el bikini, cogimos la toalla y hacia la piscina fuimos. Había mucha gente, muchos jóvenes. Yo sólo quería pasármelo bien y deseaba no encontrarme a Álvaro allí. Estábamos las dos bailando con un cocktail en la mano cuando la música de repente se paró y empezaron a sonar unas voces, cinco voces si no oíamos mal. Nos acercamos y allí estaban, los cinco mosqueteros encima de la barra del chiringuito, dando espectáculo. Tamy no podía parar de reírse al ver tal panorama pero a mi no me sentó nada bien encontrarme con ellos después de la noche que había pasado.
Alguien nos agarró por la espalda.
- ¡Hombre chicas! ¡Qué ilusión veros por aquí! - Era el recepcionista.
- ¡Hey! ¿Cómo estas? - Preguntó Tamy.
- Ahora que os he encontrado, ¡mucho mejor! - exclamó.
Las dos nos reímos.
Tamy estaba hablando con Sergio cuando vi que Carlos des de encima de la barra les miraba fijamente. Se acabó la canción. Carlos se disponía a decir algo por el micrófono.
- El chico que está con aquellas dos chicas. La rubia es mía, que lo sepas. - dijo señalando a Tamy.
Tamy al oír tan bonitas palabras se dirigió hacia él y le abrazó. Carlos había olvidado por completo a causa de sus celos que en aquél hotel también se hospedaban sus fans.
Yo no quería estar mas rato allí con Sergio. A mi no me caía muy bien y Tamy se había ido con Carlos así que decidí ir a tumbarme en una tumbona cuando...
- La chica morena que se acaba de tumbar en la tumbona en la derecha de la palmera. Que sepa que la quiero y que no puedo estar enfadado con ella. Así que a pesar de todas las consecuencias, lo que realmente quiero es estar a tu lado. - Esta vez Álvaro estaba cogiendo el micrófono.
Me levanté de la tumbona, me dirigía hacia el chiringuito, Álvaro se dirigía hacia mi. Nos encontramos en medio de una de las piscinas. Nos mirábamos en los ojos sin decir nada. Nos acercamos, cada vez más, le tenia a un dedo de mi boca cuando me cogió la cara y me dio un beso muy pero que MUY apasionado.
Me sentía como en las nubes, no podía sentirme mejor en aquél momento, por fin volvía a sentirme especial, volvía a sentirme como la chica de Álvaro. Pero...¿eso duraría?
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