Aquél arrebato de Carlos de irse cuando descubrió que el recepcionista estaba detrás de Tamy ¿podrían ser celos? Acababa de conocer a aquella chica y ya tenía miedo de no poder pasar el resto de su vida junto a ella. Carlos se había enganchado enormemente a aquella chica, mi amiga, Tamy. Y Tamy no podía sacarse de la cabeza a aquél chico, Carlos.
Tamy cuando reaccionó se marcho corriendo a buscarle. No sabía muy bien qué le diría, cómo se lo explicaría. Ella en realidad no tenía la culpa de que Sergio fuera un capullo. Salió por la puerta y intento pensar dónde estaría Carlos. Suponía que él habría subido en ascensor (ya que es un poco vago) y ella subió lo más rápido que pudo por las escaleras. Se lo encontró casi abriendo la puerta de su habitación, le había pillado a tiempo.
- ¡Carlos espera!
Carlos se giró y la miró. Estaba entre ilusionado y deprimido por lo que había pasado en la habitación. Tamy se acercó a él y le abrazó. El corazón de los dos palpitaba muy rápidamente, cómo en el momento en el que se iban a hacer el beso. Carlos le dio un beso en la frente.
- Ay pequeña, no quiero perderte. - A Carlos le había salido del corazón decir estas palabras en aquél momento.
- Ni yo a ti. - dijo Tamy.
Se abrazaron aún más fuerte. Se notaba que estaban echos el uno por el otro, que des del primer día los dos sabían que aquéllo era especial. Y que ahora que estaban juntos no se iban a soltar jamás.
Ahora os preguntareis... ¿qué paso entre yo y Álvaro? Pues allá va.
Yo y Álvaro nos habíamos fundido en un abrazo muy y muy tierno al saber que los dos habíamos sentido el chispazo tan sólo en estar unos segundos del día anterior de lado. ¿Amor a primera vista? ¿Eso existe? Creo que estaba claro.
- Nos van a quedar los pies como pasas tanto rato en el agua... - dije.
- Tienes razón. Pero no me importaría arrugarme a tu lado... - replicó Álvaro. Álvaro y sus indirectas. Me había dejado con una cara de tonta.... - Bueno va, ¿dónde quieres ir?
Yo aún no conocía muy bien el hotel así que le pedí que me lo enseñara
Mientras íbamos andando y descubriendo todos los rincones escondidos que aquél edificio poseía, Álvaro me preguntó sobre un tema. Sobre mis anteriores amores y mi vida amorosa en general.
- Y ahora sí, la hora de la verdad. Siendo tan guapa y simpática... debes ligar mucho, ¿no?
- Pues la verdad es que mi vida amorosa no ha sido muy buena... Siento decepcionarte...
- ¡Anda! ¿Y eso? Si se puede preguntar claro.
- Pues mi ex novio me puso los cuernos una noche que salió de marcha. Según él, estaba borracho y esas excusas que ponen los infieles. De eso ya hace tiempo pero es que yo nunca perdonaría una infidelidad, al igual que nunca la cometería.
- ¿Pero cómo se puede ser tan inútil? -dijo Álvaro mirándome un tanto extrañado.
- Mira, pregúntaselo a él - me reí.
- Yo es que no me relacionaría con tal personaje - me contestó.
Le miré y estaba muy contenta de tener a mi lado una persona tan maja. Sólo esperaba que él fuera sincero conmigo. No quería ilusionarme y darme un mamporro contra el suelo más tarde.
- Yo... Yo si nunca tuviera tal oportunidad, te puedo asegurar que no sería para nada así. Siempre he pensado en que si estas con alguien es porque realmente esta persona te gusta, así que no hace falta irse con otras - Argumentó.
- Yo pienso exactamente lo mismo Álvaro - le sonreí.
Él me sonrió. Volví a ver aquélla maravillosa sonrisa, aquella sonrisa que me robaba el aliento.
- Bueno, ¿y la tuya? ¿Cómo ha sido tu vida amorosa? - le pregunté interesada.
- Si te digo la verdad, no he encontrado la persona perfecta para mí. Bueno, corrijo, no la había encontrado aún hasta que me acerqué un poco más a ti. - me argumentó.
- Esto suena muy cursi Álvaro... pero me encanta que pienses que soy perfecta. - Me reí. - Yo para nada me lo considero.
- Sé que suena cursi, lo que pasa es que es sincero.. - se enrojeció.
Le volví a abrazar. ¡Era tan mono! Me pasaría el día abrazándole.
Decidimos ir hasta la puerta del restaurante que es dónde habíamos quedado con los otros chicos y Tamy para ir a cenar. Allí ya nos esperaban David, Dani, Carlos y Tamy. Faltaba Blas. ¿Dónde se había metido? Esperamos 5 minutos, 10, 20, 25... Al fin apareció.
- ¡Hey chicos! Perdón por el retraso es que mientras venía he encontrado a unas fans muy majas y me han pedido unas fotos y hemos charlado un poquito. -Nos explicó antes de que le preguntáramos nada.
- ¿Así que tenemos fans en el hotel? - preguntó David.
- Sí, se ve que están esta semana, se van el Domingo - comentó.
Yo y Tamy no sabíamos muy bien como reaccionar y qué pensar ante tal situación. Era un tanto raro que los chicos que habían pasado todo el día con nosotros fueran famosos.
Nos dirigimos al comedor principal dónde cada uno se sirvió su comida. Yo le dije a Tamy que si me acompañaba al baño un segundo.
- ¿Crees que cambiaran su forma de ser con nosotras habiendo fans en el hotel? - pregunté.
- La verdad es que no lo sé... Yo espero que no... - respondió Tamy.
- Bueno... yo también lo espero. Y dicho esto... ¿qué tal con Carlos, pillina? - dije.
- La verdad es que cuando has marchado y Carlos ya estaba en nuestra habitación, ha venido una visita inesperada. Sergio con su prepotencia ante todo, rompiéndonos el momento más mágico de la tarde... - me explicó
- ¡¿Qué dices?! ¿Enserio? Qué pesado es madre de Dios. - contesté
- Si, enserio. Además Carlitos se ha puesto celoso y todo... ¡Pero ya lo hemos arreglado! - dijo.
- Me alegro muchísimo entonces - le dije con una sonrisa.
- ¿Y tu con Álvaro? ¿Llegaste a tiempo a su habitación?
- La verdad es que no... pero me lo encontré poco más tarde en la piscina y hemos charlado mucho. Me ha contado su vida amorosa y me ha dicho que ¡soy perfecta para él! ¡Qué nervios amiga! Pero me ha encantado, de verdad.
- ¡Ohhh veo que lo vuestro también va a buen puerto! - exclamó
- Eso espero - le respondí ilusionada.
Volvimos a la mesa y encontramos que en nuestras sillas y alrededores, habían sentadas cuatro de las fans de las cuales nos había hablado Blas. Yo y Tamy no nos lo podíamos creer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario