martes, 30 de julio de 2013

Capítulo 18 - ¡Mentiroso/a!

Ya estábamos otra vez los 7 juntos. ¿Qué podíamos hacer?

- ¡Podemos jugar un partido de fútbol! - dijo Dani ilusionado.
- Yo es que necesito hacer la digestión y eso de correr no me va muy bien para la salud... - dijo Carlos para que Tamy no tuviera que decir que le dolía el trasero.
- ¡Serás vago! - dijo Álvaro
- Podemos jugar a cartas. Si las hemos traído es por algo. - apunté.
- ¡Yo estoy con Ester! - dijo Blas. - ¿A qué jugamos?
- Yo... ¡tengo una idea! podemos jugar al típico juego del mentiroso con la baraja española pero al que le pillen mintiendo además de quedarse las cartas... se le hará una pregunta y esta obligado a contar la verdad. - explicó Dani.
- ¡Por mentiroso! - saltó David.

Todos aceptamos aunque sabíamos que en las preguntas podían "putearnos". Empezó el juego. El primero a mentir y ser pillado fué nada más y nada menos que... Dani.

- Bueno bueno bueno... Aquí tenemos a un mentiroso.... - dijo David imitando al policía malo.
- ¿Qué le podemos preguntar a este feo? ¡Si casi lo sabemos todo de él! - apuntó Carlos.
- Que pregunten las chicas entonces que seguro que nos podemos sorprender - dijo Blas.
- ¡Perfecto! - dijimos yo y Tamy. La verdad es que las dos sabíamos mas o menos qué preguntarle.
- A ver Dani... ¿Estás abierto al amor? - le pregunté después de comentarlo con Tamy.
- La verdad es que no. Tengo una relación muy estrecha con mi balón. Siempre estamos juntos. -bromeó. - Pero ¿os cuento un secreto? Si que deseo enamorarme ya que aún no lo he estado nunca... - nos contó.
- Enamorarse es maravilloso - apuntó Álvaro. Yo le miré y nos sonreímos.
- ¡Bueno ya de tanto romanticismo hombre! ¿Volvemos al juego? - apuntó Blas.

La siguiente vez el mentiroso fué Carlos. Era hora de pensar una pregunta pero parecía que sus compañeros ya la tenían decidida y se nos adelantaron a mi y a Tamy.

- ¡Bueno Carlitos eres un mentiroso eh! - dijo Tamy.
- ¡Castígame por malo! - le respondió Carlos con expresión picarona.
- Allá va la pregunta - saltó David - te aviso que es una pregunta doble...
- Venga, dispara - dijo Carlos
- Primera pregunta: ¿Estas enamorado de Tamy? sé sincero. - dijo David.

Carlos miró a Tamy y sin dudarlo ni un momento respondió que sí estaba enamorado y que nunca antes le había pasado tal cosa. Todos dijimos un "¡oooooooh que bonito!" y seguidamente ellos se besaron.

- Segunda pregunta: Si pudieras pedir un deseo ahora mismo. ¿Qué sería? - preguntó Álvaro.
- Pues... - Carlos pensó. Aquella pregunta podía significar mucho para Tamy, al igual que la anterior. - ¿Si pudiera pedir un deseo ahora mismo? Aunque tengo todo lo que quiero cerca de mi, me encantaría que estas vacaciones no acabaran y que no me tuviera que separar de Tamy dentro de una semana. Éste sería mi deseo.

Álvaro al sentirse identificado entristeció. Yo al darme cuenta le dije que recordara lo que habíamos hablado antes y que se alegrara de que estaba a su lado.

Era mi turno, ésta vez era yo la mentirosa. Parecía que Álvaro tenía muy claro que me quería preguntar.

- Ester... ¿Te vendrías a vivir conmigo a Madrid en acabar las vacaciones? - preguntó.

Yo no sabía qué decir en aquél momento. En Catalunya yo tenía a mi familia, a mis amigos, lo tenía todo. Pero en Madrid estaba él... el chico que me había robado el corazón. Era una pregunta muy difícil ya que además parecía una proposición. Todos me miraban y yo estaba muy nerviosa.

- Bueno... no lo sé... Yo si fuera por mi no me separaría nunca de ti pero mi vida esta en Banyoles y Madrid está muy lejos. Puede que más adelante, cuando fuera más mayor y viera que lo nuestro por nada del mundo se rompe a pesar de la distancia, entonces seguramente sí.

Aquella no era la respuesta que esperaba Álvaro y ninguno de los jugadores pero creo que Tamy, por mucho que le gustara Carlos, pensaba igual que yo. Aún así, Álvaro parecía entenderme y esto me reconfortó.

Se acabó el juego y todos queríamos volver al hotel ya que en la montaña nos estaban picando mucho los mosquitos. Así que recogimos y nos dirigimos hacia los coches. Álvaro vino conmigo en el coche y los otros se dirigieron hacia el otro coche así que nos dejaron solos. De camino...

- Mi amor, sobre la pregunta que me has hecho... espero que no te hayas sentido mal...
- Ester, yo te quiero mucho y aceptaré y respetare todo lo que tu quieras porque el amor es esto. Y de verdad, te entiendo, al igual que si yo tuviera que irme de Madrid.
- Yo también te quiero Álvaro, muchas gracias por todo.

Álvaro me puso su mano en mi pierna y seguimos todo el camino así. Al llegar me cogió de la cara y me dio un besazo en los labios. Salimos del coche y nos dirigimos cogidos de la mano hacia recepción dónde nos esperaban los otros chicos. Ya era hora de cenar y nos dirigimos juntos al buffet. El día se estaba acabando y había sido un día de lo más completito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario