domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo 19 - Pequeña familia

Cuando nos dirigíamos al bufet, Ester y yo pedimos a los chicos que nos esperaran un segundo, que queríamos subir a la habitación a cambiarnos. Yo estaba llena de barro por la caída y Ester quería ponerse un calzado mas cómodo.

Ellos nos dijeron que no había problema y que nos esperarían en recepción, así pues, nosotras nos dispusimos a ir al ascensor. Cuando llegamos a la habitación, nos dimos cuenta de que la puerta estaba abierta. cosa que nos sorprendió mucho, Ester siempre suele cerrarla con llave.

- Ester, ¿pero no la habías cerrado? Pregunte asustada.
- Si, estoy segurísima de que estaba cerrada con llave. Afirmó.
- ¿Eso quiere decir que nos han entrado? Me alarme.
- Tranquila vale, quizá haya sido la de la limpieza que se ha dejado la puerta abierta.
- Pero si pasó antes que nosotras nos fuéramos.
- Al igual, se ha olvidado algo y ha vuelto. Dijo ella mientras abría la puerta lentamente y sin hacer ruido.

- No hagas ruido, si en verdad nos han entrado puede que siga dentro. Digo mientras entraba sigilosamente.

Esa frase no me había sonado muy bien, si era cierto que habían entrado a robar y cabía la posibilidad de que el ladrón siguiera dentro, no me hacía ninguna gracia entrar. No era la mejor opción estaba claro, le dije a Ester que recapacitara, que sería mejor llamar a recepción y que avisen a la policía, pero no me izo caso. Otra cosa no, pero tozuda lo es un rato. 


Entramos con mucho sigilo, aunque yo estaba temblando, pensaba que en cualquier comento podría aparecer un hombre con una mascara y armado. Cogí muy fuerte el brazo de mi amiga, supuse que ella debía estar tan asustada como yo, porque estaba temblando.
De repente, oímos unos ruidos que venían del baño. Definitivamente, había alguien en nuestra habitación. Yo me asusté y le suplique a Ester de salir, llamar a los chicos o a quien fuera. Me dijo que no era necesario, que seguro que era la chica de la limpieza.


De pronto, una mando se puso en mi hombro dándome tal susto y pegue tal chillido, que al girarme bruscamente tropezamos y caímos las dos.

- Pero chicas.. menudo recibimiento me estáis dando. oímos desde el suelo.

Nosotras abrimos los ojos y al mirar hacia arriba vimos un rostro conocido. Nos quedamos perplejas. No me podía creer lo que veían mis ojos. ¡Era Anna!


- ¿¡Anna¡?- Gritamos las dos a la vez y extrañadas.
- ¿Pero que haces aquí? Preguntó Ester mientras se abrazaban.

- Pues mira, que dabais envidia y decidí venirme. Respondió mientras nos saludábamos.
- ¿Pero como has venido? es decir, con que dinero? Pregunté.

- Pues he utilizado el dinero que tenía guardado para el Erasmus. Dijo ella guiñando un ojo.
¿El Erasmus? ¿Pero estas loca? Exclamó mi amiga.

- Baaah, no pasa nada, puedo volver ha ahorrarlo y la verdad es que creo que esta mejor invertido en unas vacaciones con mis amigas en un paraíso como este tal y como me habéis contado. Sonrió.
- ¡Menudo susto nos has dado! Grite.
- Una pregunta, si tu estas aquí, ¿quien esta en el baño?. pregunto Ester.
- Soy yo, perdonar, Dijo Sergio saliendo de el.
- Veréis, es que como quería daros una sorpresa, le pregunte al recepcionista sobre vosotras y al parecer ya os conocéis, y le ´he contado mi idea de la sorpresa y me ha dicho que le parecía bien, pero que sería un secreto.
- Exacto, normalmente estas cosas no las podemos hacer, pero por ser vosotras haré una excepción. Dijo el.

Una vez aclarado todo, dijimos de bajar, los chicos nos seguían esperando y seguro que se estaban impacientando.


Una vez abajo, pedimos disculpas a los chicos por tardar tanto, mientras ellos nos miraron extrañado. La verdad, no era de extrañar ya que subimos dos chicas y al bajar heramos tres.

- Mirad chicos, ella es nuestra amiga Anna. Dijo Ester haciendo las presentaciones.
- Encantada. Dijo ellas mostrándoles una sonrisa.
- Es un placer, la amiga de Tamy y Ester es nuestra amiga. Dijo Blas dándole dos besos.

- Que bien, una mas en el grupo, seguro que nos reiremos mucho. Dijo David con su mayor sonrisa mientras detrás de su compañero, saludaba a esta.
- Encantado, yo soy Carlos.
- ¿ Carlos? Encantada, Tamy me ha hablado mucho de ti. Dijo ella.
- ¿Enserio? Espero que para bien. Se rió.
- No se, no se, la has liado bastante eeh. Le devolvió la burla.
- Es un placer, yo soy Álvaro. Dijo mientras Ester contemplaba su sonrisa.

- Bueno, ¿Ya están las presentaciones? Preguntó Anna afirmando que se moría de hambre ya que en el viaje no había comido nada.
- No, aun falta Dani. Saltó Ester.
- ¿eeh? Si, Per.. perdonar. Yo me llamo Dani encantado.
- Igualmente. Dijo ella.
- Me han hablado mucho de ti.

- Anda, que casualidad y a mi de ti. Se rieron.
- Bueno, pues ahora que si están todas las presentaciones hechas, creo que ya es hora de comer. Dijo Blas.


Nos dirigimos por fin al bufet. Una vez allí, escogimos un sitio y los chicos se ofrecieron para ir a buscar la comida. Mientras, nosotras nos quedamos en la mesa charlando.

- Tía, no me puedo creer que estés aquí. dije.
- Jo, que ilusión. Me siguió Ester.
- Por cierto chicas, ¿no tenéis algo que contarme? Dijo con un tonto picaron.

- ¿Cómo que? Pregunto Ester extrañada.
- No se, como que tal os va con los chicos y esas cosas. Dijo con tono sarcástico.

- Aaaaaaaha esas cosas. Me reí.


Como había preguntado nuestra amiga, nosotras la pusimos al corriente de todo lo sucedido desde la ultima vez que conversamos. Lo cierto es que se sorprendió mucho al enterarse de que Álvaro y Ester habían emprendido una relación y que Carlos y yo aunque no era de la misma forma y tan oficial se podría decir que también estaba surgiendo algo. Ella se alegro mucho aunque, como una buena amiga nos advirtió y aconsejo que tuviéramos cuidado, ya que no quería que lo pasáramos mal.

- Bueno, no os preocupéis que ahora que estoy yo aquí todo ira a mejor. Se burlo Anna.
- Mírala ella, ¿que te crees que sin ti estábamos mal? Se rió Ester.
- Vamos, si se os ve una hora lejos de que me echabais muchísimo de menos.
- Bueno... eso de "muchísimo de menos" se puede hablar. Seguí con la burla.

Empezamos a reírnos como solíamos hacer siempre cuando escuchamos unas voces detrás nuestro.

- Vaya por dios, yo que quería comer ligera, voy y me atraganto.

nosotras tres, nos giramos de golpe y vimos que eran, ni mas ni menos que Roció y Marina.

- Vaya por dios, y yo no sabía que aquí servían lagartijas. Me burle.
- Chicas, tengamos la fiesta en paz. Dijo Ester intentando calmar el ambiente.
- Vaya, ¿me perdido algo? preguntó Anna.
- Mirad, pero si las lerdas han traído a otra lerdita. Dijo otra chica apareciendo por detrás de estas dos.
- ¿Perdona? mira guapita de cara, tu a quien le llamas lerdita, ¿es que te has visto a ti? Dijo Anna levantándose de la silla.
- Me miro todos los días en el espejo y estoy encantada.
- Pues si que te conformas con poco. Me reí.
- Helena, no les hagas caso. Dijo Marina.
- Mirad, no queremos pelear vale, pero dejadnos en paz. Intento suavizar la situación Ester.
- ¿pelea? pero si sois unas mosquitas muertas.
- Mirad, no os conozco pero que me estáis empezando a mosquear.
Las cosas empezaron a caldearse bastante, cuando en ese instante llego Dani.

- ¿Se puede saber que pasa?
- !Dani¡ Saltaron las tres.
- ¿chicas estáis bien?
- Si, pero estaríamos mejor sin esas tres pesadas. Dijo Anna.
- ¿oye, pero tu a quien llamas pesada?
- Pues a vosotras, es que encima también estáis sordas o cual es vuestro retraso. Dije
- Chicas calmaros, Dijo Blas apareciendo de repente por detrás.
- Vamos no os discutáis. Dijo David.
- Venga, no relajaros. Dijo Carlos.
- Carlos, diles que nos dejen en paz. Saltó Rocío.
- ¿Qué os dejemos en paz? pero si habéis empezado vosotras. Replique.
- Tamy, no te preocupes yo me encargo. Dijo el acercándose a esas tres para hablar.
Nosotros nos quedamos apartados y no se podía escuchar nada, yo estaba intrigada, ¿Qué les diría Carlos para que se marcharan?

- Anda que, menudo recibimiento estas teniendo eeh Anna. Dijo David.
- No pasa nada, dejemos lo malo y quedémonos con lo bueno. Respondió ella.
- ¿y que es lo bueno? Pregunto Álvaro.
- Pues que ya estoy aquí, con mis amigas y además os he conocido a vosotros y me parecéis majos.
- Si al final seremos como una pequeña familia. Se rió Ester.
- Claro, tu y yo somos los padres, David el bebe, Tamy es nuestra hija y Carlos el novio que no queremos que entre en casa. Blas es el típico vecino amistoso y Anna la invitada de honor. Dijo Álvaro.
- Oye, ¿y yo que soy? Pregunto Dani.
- Tu, tu eres el perro. Se burlo David.

Todos empezamos a reírnos con la broma de David e intentando imaginarnos como sería esa familia que Álvaro había descrito. Parecía que la noche iba a ir bien después de todo, aunque, yo seguía intrigada. Me picaba la curiosidad por saber de que hablaba Carlos con las tres chicas que se hacían llamar fans, para que tardara tanto. Como decían Ester y Álvaro, estábamos todos juntos, como en familia entonces, ¿Por qué el seguía excluido?

 

martes, 30 de julio de 2013

Capítulo 18 - ¡Mentiroso/a!

Ya estábamos otra vez los 7 juntos. ¿Qué podíamos hacer?

- ¡Podemos jugar un partido de fútbol! - dijo Dani ilusionado.
- Yo es que necesito hacer la digestión y eso de correr no me va muy bien para la salud... - dijo Carlos para que Tamy no tuviera que decir que le dolía el trasero.
- ¡Serás vago! - dijo Álvaro
- Podemos jugar a cartas. Si las hemos traído es por algo. - apunté.
- ¡Yo estoy con Ester! - dijo Blas. - ¿A qué jugamos?
- Yo... ¡tengo una idea! podemos jugar al típico juego del mentiroso con la baraja española pero al que le pillen mintiendo además de quedarse las cartas... se le hará una pregunta y esta obligado a contar la verdad. - explicó Dani.
- ¡Por mentiroso! - saltó David.

Todos aceptamos aunque sabíamos que en las preguntas podían "putearnos". Empezó el juego. El primero a mentir y ser pillado fué nada más y nada menos que... Dani.

- Bueno bueno bueno... Aquí tenemos a un mentiroso.... - dijo David imitando al policía malo.
- ¿Qué le podemos preguntar a este feo? ¡Si casi lo sabemos todo de él! - apuntó Carlos.
- Que pregunten las chicas entonces que seguro que nos podemos sorprender - dijo Blas.
- ¡Perfecto! - dijimos yo y Tamy. La verdad es que las dos sabíamos mas o menos qué preguntarle.
- A ver Dani... ¿Estás abierto al amor? - le pregunté después de comentarlo con Tamy.
- La verdad es que no. Tengo una relación muy estrecha con mi balón. Siempre estamos juntos. -bromeó. - Pero ¿os cuento un secreto? Si que deseo enamorarme ya que aún no lo he estado nunca... - nos contó.
- Enamorarse es maravilloso - apuntó Álvaro. Yo le miré y nos sonreímos.
- ¡Bueno ya de tanto romanticismo hombre! ¿Volvemos al juego? - apuntó Blas.

La siguiente vez el mentiroso fué Carlos. Era hora de pensar una pregunta pero parecía que sus compañeros ya la tenían decidida y se nos adelantaron a mi y a Tamy.

- ¡Bueno Carlitos eres un mentiroso eh! - dijo Tamy.
- ¡Castígame por malo! - le respondió Carlos con expresión picarona.
- Allá va la pregunta - saltó David - te aviso que es una pregunta doble...
- Venga, dispara - dijo Carlos
- Primera pregunta: ¿Estas enamorado de Tamy? sé sincero. - dijo David.

Carlos miró a Tamy y sin dudarlo ni un momento respondió que sí estaba enamorado y que nunca antes le había pasado tal cosa. Todos dijimos un "¡oooooooh que bonito!" y seguidamente ellos se besaron.

- Segunda pregunta: Si pudieras pedir un deseo ahora mismo. ¿Qué sería? - preguntó Álvaro.
- Pues... - Carlos pensó. Aquella pregunta podía significar mucho para Tamy, al igual que la anterior. - ¿Si pudiera pedir un deseo ahora mismo? Aunque tengo todo lo que quiero cerca de mi, me encantaría que estas vacaciones no acabaran y que no me tuviera que separar de Tamy dentro de una semana. Éste sería mi deseo.

Álvaro al sentirse identificado entristeció. Yo al darme cuenta le dije que recordara lo que habíamos hablado antes y que se alegrara de que estaba a su lado.

Era mi turno, ésta vez era yo la mentirosa. Parecía que Álvaro tenía muy claro que me quería preguntar.

- Ester... ¿Te vendrías a vivir conmigo a Madrid en acabar las vacaciones? - preguntó.

Yo no sabía qué decir en aquél momento. En Catalunya yo tenía a mi familia, a mis amigos, lo tenía todo. Pero en Madrid estaba él... el chico que me había robado el corazón. Era una pregunta muy difícil ya que además parecía una proposición. Todos me miraban y yo estaba muy nerviosa.

- Bueno... no lo sé... Yo si fuera por mi no me separaría nunca de ti pero mi vida esta en Banyoles y Madrid está muy lejos. Puede que más adelante, cuando fuera más mayor y viera que lo nuestro por nada del mundo se rompe a pesar de la distancia, entonces seguramente sí.

Aquella no era la respuesta que esperaba Álvaro y ninguno de los jugadores pero creo que Tamy, por mucho que le gustara Carlos, pensaba igual que yo. Aún así, Álvaro parecía entenderme y esto me reconfortó.

Se acabó el juego y todos queríamos volver al hotel ya que en la montaña nos estaban picando mucho los mosquitos. Así que recogimos y nos dirigimos hacia los coches. Álvaro vino conmigo en el coche y los otros se dirigieron hacia el otro coche así que nos dejaron solos. De camino...

- Mi amor, sobre la pregunta que me has hecho... espero que no te hayas sentido mal...
- Ester, yo te quiero mucho y aceptaré y respetare todo lo que tu quieras porque el amor es esto. Y de verdad, te entiendo, al igual que si yo tuviera que irme de Madrid.
- Yo también te quiero Álvaro, muchas gracias por todo.

Álvaro me puso su mano en mi pierna y seguimos todo el camino así. Al llegar me cogió de la cara y me dio un besazo en los labios. Salimos del coche y nos dirigimos cogidos de la mano hacia recepción dónde nos esperaban los otros chicos. Ya era hora de cenar y nos dirigimos juntos al buffet. El día se estaba acabando y había sido un día de lo más completito.

domingo, 28 de julio de 2013

Capítulo - 17 ¡Esto es la guerra!

Nos habíamos quedado un poco preocupados por Álvaro, pero sabíamos que Ester lograría convencerle, estábamos convencidos de que ellos dos lo arreglarían así que intentamos volver a la normalidad, pero para mi era muy complicado, solo de pensar que en una semana ellos se iban a marchar a Madrid, y que nosotras nos quedaríamos aquí y cuando tocara, volver a nuestro pueblo de Girona, sabíamos que estaríamos a KM.

Creo que los chicos se dieron cuenta de que estaba como ausente, sería normal después de tal noticia. Ellos intentaban sacar otros temas y mas divertidos. David y Dani empezaron a contar chistes, muy malos la verdad. mas que el chiste en si me hacía mas gracia la forma en que los contaban y lo que se motivaban.

- Esos chistes son malísimos, no tenéis ni una pizca de gracia. Dijo Carlos riéndose de ellos.

- Pues tu cara si que no tiene gracia. se la devolvió Dani.
- Esa si que ha sido buena hermano. Se rió David.
- Bueno, eso lo decís vosotros que no os miras nunca al espejo. Dijo Blas.
- Tu calla que nadie te ha dado velo en este entierro. Salto Dani.
- Yo soy igual de miembro del grupo y de esta familia al igual que tu así que tengo los mismos derechos. Argumentó Blas.
- Si y también eres igual de feo que esos dos. Se burló Carlos.
- Y tu tonto. Le contestó Dani.

La comida se había convertido en una batalla de bromas y zascas, a mi me entro un ataque de risa y no podía parar. Creo que era la primera vez que reía desde que estábamos en la montaña.

- ¿Y tu de que te reis eeh Rubia? Preguntó Dani.
- Seguro que de ti. Le siguió David.
- No, me rio porque los cuatro sois igual de feos y tontos. Me reí aun mas.
- ¿Te estas riendo de nosotros? Me pregunto Carlos.
- Que mala eres eeh.. Se "indigno" David.
- Mirad, el lado bueno, al menos ha nuestro a nuestro planeta. Dijo Blas.
- Esto no quedará así. Dijo Dani mientras cogía un trozo de tortilla de patatas y me la tiraba.
- Dani,¿me has atacado con la tortilla?
- ¿Yo? no, iba para Carlos pero se ve que tiene un imán para las rubias feas y petardas. Me sacó la lengua.
- Estas tortillas... se burló David.
- ¿Acabas de llamar fea y petarda a mi chica? Saltó Carlos lanzándole otro trozo de tortilla a Dani.
- Gracias cariño, pero puedo defenderme solita. Dije mientras seguía sus pasos y le lancé otro trozo.
- No se vale, sois dos contra uno. Argumentó el diciendo que era injusto y que hacíamos trampas.
- Tranquilo hermano, yo te cubro. Dijo David llevándose media tortilla.

Y así empezó una guerra de tortilla de patatas, Blas estaba en el medio y decía que la estábamos malgastando.

- !No seas aburrido¡. Le grite mientras le lancé un par de trozos.
- ¡Tu te lo has buscado!
- ¡Esto es la guerra! Gritó David.

Los trozos de tortillas volaban de un lado a otro, al final eso se había convertido en un todos contra todos y si puedes sálvate. David y Dani se picaron e iban contando las veces que tocaban a alguien. Entonces hice mi recuento. Había tocado dos veces a Dani, tres a Blas y Cuatro a David y aun me faltaba Carlos. Así que me dispuse a equilibrar un poco la cosa. Cogí un cacho y se lo tiré, con la mala pata de que pudo esquivarlo.

- uuuuuhh... vas a desear no haber hecho eso. Dijo mientras empezó a perseguirme.
- Uii si, mira que miedito me das. Yo empecé a correr para huir de el cuando escuche de fondo. - ¡A por la rubia!- por la voz supe que había sido Dani. Los chicos hicieron un complot en mi contra y comenzaron a seguirme todos. Yo seguía corriendo y cada vez mas cuando tropecé con una raíz de un árbol que sobresalía del suelo.

- ¡Tamy! ¿Estas bien? Preguntaron los cuatro a la vez cuando llegaron a mi.
- No, creo que me he torcido el tobillo.
- Ostias ¿Puedes levantarte? Dijo Blas agachándose.
- No, me duele mucho.
- Espera, ven que te cogió. Dijo Carlos cuando me cogió de las manos para ayudarme a levantarme. En ese momento hice fuerza opuesta y al no esperárselo no le dio tiempo a nada que el cayó encima mío.
- ¿Pero que haces loca? Así te harás mas daño. Dijo David.
- Os lo habéis tragado. Dije riéndome mientras Carlos seguía allí conmigo.
- ¿era mentira? Dijo Dani.
- Nos has dado un buen susto, eso no se hace. le siguió Blas.
- Era mi venganza por hacer un complot en mi contra capullos.
- Pues ahora nosotros no vengaremos. Dijo Carlos proponiendo hacer un piña encima.

Los otros tres no se lo pensaron y saltaron encima de Carlos y así, hacer un bocadillo, yo les pedía que por favor se apartaran que me estaban aplastando.

- Vale, vale lo siento, no volveré ha hacerlo pero por favor apartaros que me aplastáis.
- Qué decís, ¿ha tenido suficiente? Dijo David que era el que estaba arriba de todo, sentado encima de Dani, que estaba tumbado encima de Blas y este lo estaba encima e Carlos que estaba encima mío.

- Yo la haría sufrir un poco mas. Dijo Dani.
- Por favor, que pesáis lo vuestro ¿sabíais?
- ¿encima nos llamas gordos? Dijo Carlos
- No carió, gordos no, solo que tener a cuatro chicos encima mío no es lo mas como del mundo y me asfixio.
- ¿Sabes la de chicas que ahora desearían tener a cuatro chicos como nosotros encima? Siéntete orgullosa. Se burlo David.

Al final pude convencerles de que se apartaran o eso o es que ya había empezado a ponerme morada de la falta de aire.
Carlos me ayudo a levantarme, aunque le había dicho que no era necesario porque lo del pie era una trola. Una vez de píe me di cuenta de que si me había hecho daño, al caerme me había caído de culo. Así que este amortizo todo el golpe y me dolía mucho junto con el muslo, hasta me iba a salir un moratón estaba segura. Pero me daba vergüenza contárselo a los chicos ya que no era una zona muy adecuada para ir hablando de ella, al menos en mi opinión.

Carlos me cogió de la mano y empezó a tirar de mi para que volviéramos a la mesa. Pero me dolía mucho así que tiré de el para que se detuviera.

- ¿Qué sucede?
- Yo.. Es que.. me he hecho daño.
- ¿Es otra trola o es enserio?
- Esta vez de verdad.
- ¿ Y donde? ¿Te duele mucho?
- Pues veras... es que me he caído de culo y...
- Vamos que te duele el pompis. Se rió.
- Mas o menos, el dolor está bajando al muslo derecho y me duele mucho al moverme.
- No te preocupes, yo te llevo. Dijo el mientras se agachaba para que me montara en su espalda.

Cuando me subí me agarré fuerte a el para no caerme, o eso le había dicho, lo cierto es que lo hice porque me encantaba su aroma, porque estaba muy cómoda y porque si en una semana tenían que marcharse, yo quería aprovechar junto a el y a los demás todos y cada uno de los segundos que estuviéramos juntos. Así pues nos dirigimos junto a los otros cuatro que estaban mas adelantados a la mesa y allí ya nos estaban esperando Ester y Álvaro. Estaban sonriendo eso era buena señal, señal de que habían arreglado las cosas y eso me alegraba.

sábado, 27 de julio de 2013

Capítulo 16 - ¿Una semana?

Después de aquél precioso inicio de día nos dirigimos hasta el parking a buscar los coches para dirigirnos a "la aventura". Yo, como no, seguía a Dani (que creo que era el único que sabía dónde íbamos). Después de 2 horas conduciendo, SÍ, 2 MALDITAS HORAS, llegamos a la cima de una montaña dónde se podía ver toda la isla. Precioso. 

Los chicos habían traído la comida en tuppers (yo y Tamy nos preguntábamos de dónde lo habrían sacado), dos manteles grandes de ir de picnic y  Dani se había traído un balón de fútbol para jugar por ahí si se aburría. Nosotras habíamos llevado una baraja española y las cartas del UNO.

Era ya la 1h del mediodía y decidimos ir a visitar la zona y buscar un sitio donde aposentarnos y comer tranquilamente. David y Blas iban delante de todo, a 10 metros, cómo hubiesen de informarnos de peligros mortales o algo. Yo y Tamy íbamos con Dani, y Álvaro y Carlos estaban hablando de sus cosas (vete tu a saber de qué).

- ¿Dani sabes qué? ¿Te acuerdas de Anna? - preguntó Tamy
- Cómo para no acordarme - se rió - ¡Con el susto que se dio cuando hablé con ella!
- Pues... dentro de dos semanas es su aniversario... exactamente el 21 de Julio. - le dije.
- ¡Ah qué bien! ¿Cuantos cumple? - preguntó.
- Pues cumple 18, la pequeñaja se nos hace mayor - respondió Tamy
- Exacto, y como 18 no se cumplen todos los días... queríamos que viniera a pasar unos días aquí con nosotras en la Gomera. - le expliqué
- ¿Te gustaría conocerla? - le pregunto Tamy
- ¡Claro que sí! Ya os dije que me gustaría. Sería un placer verla, me ha caído muy bien. - nos contestó Dani
- Perfecto - dijimos yo y Tamý al unísono.
- Pero chicas el problema es que nosotros marchamos dentro de una semana... supongo que ya os lo habrán dicho Carlos y Álvaro.
- ¿Una semana? - otra vez dijimos al unísono.
- Si... Veo que no os lo han dicho.. la he cagado... - dijo arrepentido.

Dani se fue corriendo hacia David y Blas ya que sabía que ahora querríamos hablar con  nuestros chicos. Carlos y Álvaro se pusieron a nuestro lado. Yo y Tamy nos moríamos de la rabia de que no nos lo hubieran contado antes. Estábamos super ilusionadas con ellos y dentro de una semana nos iban a abandonar... ¿Pero esto qué es? Todo se nos derrumbó. 

- Chicas os lo queríamos contar... - dijo Carlos con cara triste.
- Es que Dani se ha adelantado pero os juramos que hoy mismo os lo íbamos a contar - dijo Álvaro.
- ¡Excusas! Creo que ni yo ni Tamy nos merecemos esto. - dije enfadada.
- Que no son excusas Ester, por favor, créenos. - replicó Álvaro.
- No puedo. Tu sabes bien que no lo he pasado bien con los chicos ¿y ahora me haces esto? - le dije
- Haber es que para nosotros también es difícil deciros esto. Sois lo mejor que nos ha pasado en la vida, nos habéis devuelto la ilusión en el amor y NO queremos irnos de aquí pero se nos acaban las vacaciones... - me replicó Carlos.
- Entonces acabar bien las vacaciones y cada uno por su camino. - les dije.

Álvaro ante mi respuesta se quedó asombrado. El día anterior me había pedido que saliera con él y hoy ya le decía que lo nuestro no podía ser. Tamy estaba muy en xoc y casi no le salían las palabras de la boca. Se le caían las lágrimas... Carlos la cogió de la cintura y se quedaron atrás. 

- Tamy por favor, créeme. Hemos hecho lo que hemos podido, hemos pedido más vacaciones. No queremos perderos...
- Te creo Carlos pero esto no quita que nos habéis hecho daño. Y que nos alejaremos aunque no queramos... - dijo Tamy con voz muy bajita.
- Te prometo que haré todo lo que pueda para que lo nuestro siga adelante y no se quede en un amor de verano...

Tamy y Carlos se miraron. Tamy le creía pero eso no quitaba que cabía la posibilidad de que no supiera nunca más de aquél chico. Se besaron. Fue un beso sincero y con mucho amor. Los dos se abrazaron fuerte y a Carlos se le caía más de una lágrima.

Yo seguía con mi teoría de que "todos los chicos eran iguales" que aunque Álvaro me había ilusionado muchísimo el día anterior y le amaba, iba a hacerme daño. Álvaro aún pensaba en mis anteriores palabras "cada uno por su camino". No decía nada y yo tampoco le podía mirar a la cara así que seguimos todo el camino en silencio.

Dani, David y Blas gritaron desde dónde estaban (unos 50 metros más adelante nuestro). Habían encontrado un maravilloso sitio dónde comer y ya habían tendido los manteles al suelo. Estábamos muertos de hambre. En cuanto llegamos nos pusimos a comer.Todo estaba riquísimo. 

En medio de la comida Álvaro se levanto y se fue con lágrimas en los ojos. Todos me fulminaron con la mirada cómo si yo le hubiera pegado o algo. Sabía perfectamente qué querían: que fuera a hablar con él. El problema es que yo no tenía ganas de ir, era muy difícil para mi que me volviera a decir que "sea le acababan las vacaciones" ya que eso significaría que no nos veríamos. Después de muchas suplicas por parte de los chicos y Tamy decidí que era hora de ir a hablar con Álvaro y sólo esperaba que sus palabras no me hicieran más daño de lo que ya me había hecho.

Le encontré unos 60 metros lejos de dónde estábamos. Estaba sentado en el suelo con los ojos cerrados mirando al cielo. Me senté a su lado.

- Álvaro.
- Dime Ester.
- Yo no quería hacerte daño...
- Lo que pasa es que lo estoy pasando fatal porque nos tenemos que ir. No puedo dormir por las noches Ester, y tardaba tanto en decírtelo porque tenía miedo a perderte. Cómo ha pasado hace unos minutos. - se le cayó una lágrima.
- Álvaro no me has perdido...
- Me has dicho que cada uno por su camino. Ester, yo no quiero esto y me ha jodido mucho que me lo dijeras.
- Pero es que Álvaro es lo que hay, tu allí yo aquí. Ahora estamos bien porque estamos juntos y todo parece un cuento de hadas pero allí, tu tienes tu vida... ¿Me entiendes?
- Te entiendo Ester pero el problema es que no ves que TU HAS ENTRADO EN MI VIDA.

Álvaro me estaba mirando, yo también le miraba. No sabía qué decir, éste chico siempre lograba sorprenderme con sus palabras y cada vez sentía que me enganchaba más y más a él.

- Álvaro... yo te quiero. - Aún no se lo había dicho nunca y aquél era el momento indicado.

A Álvaro se le iluminaron los ojos. Se acercó a mi y me beso. Estaba temblando y yo no podía verle mal.

- Álvaro, haremos todo lo que podamos.

Álvaro me sonrió. Por fin volvía a ver aquella sonrisa que tanto me hacía feliz.

jueves, 25 de julio de 2013

Capítulo - 15 Sorpresa matutina

Me desperté y estaba en mi cama, lo último que recordaba es que estaba en la playa con Carlos y de repente estoy en mi cama. Mire por la ventana y era de día, miré hacia la cama de al lado y allí estaba Ester. Me levanté y fui al baño, cuando volví vi que Ester ya se había despertado.

- Buenos días dormilona. Dijo ella bostezando.

- Bueno días. Oye, ¿se puede saber como llegué aquí? ¿es que acaso me teletransoprte?
- No tonta. se rió - Te trajo Carlos en brazos desde la playa porque te habías quedado dormida.
- ¿Enserio? que mono.
- Y dime amiga, ¿Qué tal fue la velada romántica? Se puso en modo picarona.
Le conté todo lo sucedió, el baile (o intento de baile) lo la playa, la música, le toalla con las velas y el champan. También le conté que por fin surgió ese beso y la conversación que tuvimos. Le comenté el tema sobre lo de dar ese paso adelante que aun no estaba lista y que el respetó mi decisión, Ester se alegró de que por fin conociera a un chico que valía la pena.

- ¡Me alegro mucho por ti tía!
- ¿Y vosotros que? pregunte.
- Pues nada de lo normal, que Álvaro me pidió que sea una novia y poco mas.
- ¿¡QUEEEEEEEEE?!! Exclamé de sopetón.
- Pues eso, que Álvaro y yo pues estamos juntos.
- ¿Y porque no me lo has dicho antes?
- Porque estabas dormida anoche tía.
- ¡Da igual, me despiertas! osea.. estas se cuentan en el instante no te esperas hasta mañana. Me reí
- Oye, ¿i si les damos una sorpresa a los chicos? propuso.
- Una sorpresa ¿como?
- ¿Pues no se, les llevamos el desayuno a la habitación? Ellos siempre has sido muy atentos con nosotras.
- Buena idea, y es cierto, desde el día que nos conocimos siempre han sido muy atentos.

Así pues, nos duchamos y nos vestimos. Cuando terminamos bajamos a la recepción que estaba Sergio.

- Buenos días encantos. Dijo el.
- Oye Sergio ¿podríamos pedirte un favor? Preguntó Ester
- La verdad es que nos harías un gran favor. Le rogué
- Bueno, si me lo piden unas chicas tan simpáticas como vosotras no podre negarme, ¿y que puedo hacer por vosotras?
- ¿Se pueden llevar desayunos a las habitaciones? Pregunté.
- Bueno, en algunos casos puntuales se permite. ¿Queréis llevároslo a vuestro cuarto?
- No exactamente. Dijo Ester - Queremos dar una sorpresa a alguien.
- Aaaaaha ya entiendo. Dijo el. - Bueno, por ser vosotras os daré un carrito y allí podréis poner lo que queráis y lo subís por el ascensor que os será mucho mas cómodo.
- ¡Muchas gracias! Exclamamos las dos a la vez.
- Nada chicas, y a ver cuando me traéis a mi el desayuno eeeeh. Bromeó.
- Algún día Sergio, Algún día. Se rió Ester.

Una vez nos dio el carrito, fuimos al buffet para llenarlo, cogimos toda la bollería que había, colocaos a montones, chocolate, churros.. y todo tipo de comida que sabíamos o creímos que les gustarían a los chicos.

- Como os comáis todo esto os pondréis mas gordas aun. Oímos por detrás.

Nos dimos la vuelta y eran las fans (otra vez...) esta vez estaban Rocío, Marina y otra chica que no conocía.

- No es para nosotras. Dijo Ester.
- ¿A No? pues fíjate que creía que os lo ibais a zampar todo vosotras solitas. Se burló la otra chica.
- Pues no, esto es para los chicos. Dije yo.
- ¿Cómo? mira rubita, te teníamos dicho que dejaras en paz a Carlos.
- Oye petarda.. tu no eres nadie para decirme con quien puedo o no relacionarme ¿si? si me da la gana voy con Carlos y con los demás. ¡Porque no aceptáis de una maldita vez que no sois nada! solo unas locas acosadoras que se hacen decir fans y que no hacen mas que incordiarles y arruinarles las vacaciones. ¡Lo que sois es un grano en el culo! Me exalté.
- Así se habla rubita. Oímos otra voz que me era un poco familiar. Eran Amanda y Maria que también habían venido a desayunar.
- Mira a quien tenemos aquí. Dijo Ester.
- Que pasa con estas tías. Dijo Maria.
- ¿Estás tías? Se quejó Marina. - Porque no tienes algo de respeto guapita...
- Le dijo la sartén al cazo. Le respondí.
- Mirad chicas ahora no tenemos tiempo para perderlo con vosotras. Dijo Ester cogiéndome del brazo y tirando del carrito.

Yo cogí del brazo a Amanda que a la vez se llevo a Maria y cuando nos detuvimos porque ya estábamos bastante lejos de aquellas.
- ¿Quiénes son esas? Preguntó Maria.
- Nada, unas que están celosas
- ¿celosas? pregunto Amanda.

Les contamos un poco el tema a las dos que se quedaron perplejas, ellas también seguían al grupo desde hacía unos meses y es gracias a ello que se conocieron.  Se nos hacía tarde así que tuvimos que despedirnos, les dije que cuando pudiera se los presentaría y que podríamos ir a tomar algo todos juntos.

Ester me mandaba la prisa, corrimos hacía el ascensor pero con cuidado de que no se cayera nada del carro.

- Hija.. tu mucho conducir coche pero lo que es un carrito no tienes ni idea eeh. Me burlé.
- Oye maja, ¿quieres llevarlo tu? Se pico Ester.
- Seguro que lo hago mejor que tu. Me reí.

llegamos a la planta y nos dirigimos a la habitación de los chicos. Llamé a la puerta un par de veces, creo que aun seguían en la cama ya que tardaron lo suyo en abrir. Abrió Blas medio dormido y bastante despeinado.

- Buenos días chicas. Dijo el bostezando.
- Buenos días dormilón. Dijo Ester
- Buenos días Chiqui.

Blas nos invitó a pasar y como había dicho antes, estaban todos en la cama haciéndose los remolones. Álvaro intentaba que todos se levantaran para ir a desayunar pero ellos no tenían ganas ni fuerzas de hacerlo.

- ¿A que viene esta visita matutina? Preguntó Dani.
- Pues os traemos una sorpresa. Le respondió Ester.
- ¿Sorpresa? buaa, me encantan las sorpresas. se emocionó David.
- ¿Y que es? Preguntó Blas.
- Pues os hemos traído el desayuno. Dijimos las dos a la vez.
- ¡Toma ya! Saltaron Dani y David.

Carlos por una parte se emociono porque así no tendría que salir de la cama para desayunar, a Blas le gustó mucho el detalle y que pensáramos en ellos y Álvaro, se le caía la baba mirando a Ester intentando que Carlos, David y Dani se comieran todo. Cada uno se cogió algo y se fue a su cama. Carlos me invitó a la suya.

- ¿Cómo has dormido preciosa? Dijo dándome un beso en la frente.
- Genial. Respondí. - Pero no me acuerdo ni de como llegué a mi cama, Ester me lo ha contado, Gracias.
- Nada, la verdad es que estabas muy mona durmiendo y además cuando te llevaba en brazos y dormías, te me agarrabas como un koala. Se rió.
- No te rías, eso es porque soy una chica muy mimosa.
- Aaaay la señorita mimosa que se pica porque la llamo koala. Dijo Carlos mientras me hacía cosquillas y se metía conmigo.

Lo estábamos pasando genial, Carlos y yo haciendo el tonto. David, Dani y Blas peleándose por los churros y Álvaro y Ester desayunando juntos en su cama y muy juntitos y la verdad es que hacen muy buena pareja y se les veía muy bien juntos. Yo me preguntaba si con Carlos heramos así también.
- ¡Aaay Dani! Gritó Ester.
- ¿Qué pasa? Preguntó el asustado por el grito.
- Es que le prometí a Anna que la llamaría y ya que estas tu, ¿que tal si hablas tu con ella?
- ¿La chica futbolera?
- Siips, esa misma. Dijo ella marcando el número.

Una vez empezó a sonar el teléfono ella se lo pasó a Dani, Anna no se esperaba que fuera el. La verdad es que sus reacciones fueron muy graciosas. Los demás no parábamos de reírnos, Anna pensaba que era una broma y estaba dispuesta a colgar cuando Ester gritó
- !Anna que somos nosotros! - Fue entonces cuando Dani le contó que a el también le encantaba el futbol y que Ester le había hablado de ella y su misma afición por ese deporte. La verdad es que estuvieron hablado un rato. Un rato en el que David y Blas seguían comiendo. Álvaro y Ester seguían en su mundo de enamorados y Carlos y yo... pues Carlos y yo nos fundimos en un beso de buena mañana. Se podía decir que la mañana iba de perlas y esperábamos que el día siguiera igual de bien.


Capítulo 14 - Te quiero

Nos dirigíamos hacia la piscina y recordé que no llevaba el bikini puesto ni me había traído los tapones para los oídos. 

- ¿Qué te pasa Ester? - me preguntó al verme un tanto preocupada.
- ¡Tenemos que ir a la habitación a buscar el bikini y mis tapones para los oídos!
- ¡No Ester! ¡Espera! Confía en mi, no te va a pasar nada - me contestó.
- ¡Pero que si me entra agua en el oído puedo quedarme sorda Álvaro!
- No te preocupes Ester, por favor, déjate de preocupar.

Confié en él al verle tan seguro aunque continuaba preocupada por mis oídos. Llegamos a la piscina infantil y Álvaro sin impedimento alguno se introdujo dentro, vestido. Yo no podía parar de reír, le veía nadar (si es que se podía nadar en aquella mini piscina) con ropa y con una sonrisa de niño. 

- ¿Te vienes Ester? Venga que se esta muy bien aquí... - me suplicó.
- Bueno, pero no se si cabremos eh - bromeé.

Los dos estábamos allí, en la piscina infantil, con toda la ropa empapada. Me puse en medio de sus piernas y empezamos a mirar las estrellas. 

- ¿Ves aquella estrella, Ester? - me dijo señalando una estrella que brillaba mucho.
- Sí 
- Pues... yo te quiero.

¿Había una manera más rara de decirme que me quería? ¿Una manera más lógica? ¿Una manera más perfecta? Me quedé mirándole sonriendo cual enamorada a su príncipe. Seguidamente le dí un beso en el cuello cosa que a él le encantó.

Era medianoche y le dije a Álvaro que ya quería ir a la habitación que empezaba a tener frío. Los dos empapados nos dirigimos hacia el edificio cuando de repente oímos a unas chicas gritando.

- ¡Álvaaro! ¡Álvaro! ¡¡¡Espera!!!

Eran las fans, cómo no, y Álvaro con lo buena persona que es se dispuso a saludarlas. Yo me iba a ir al ver tal panorama pero él me agarro de la mano fuerte fuerte y no me dejó marchar. Las chicas empezaron a hablar con él cuando de repente una de ellas...

- ¿Por qué coges la mano de la chica? ¿Es tu novia o algo? - preguntó

Álvaro me miró con una enorme sonrisa.

- Creo que puedo decir que... sí. - les contestó.
 
Me quedé mirándole con una sonrisa de oreja a oreja. ¿Entonces éramos novios? ¿Era de verdad? 
Las chicas se le quedaron mirando y me repasaron a mi de arriba a bajo.

- ¿Entonces esta es tu novia? Pues que os vaya muy bien y cuando cortéis, me llamas.

La chica le dio un papelito con su numero de teléfono escrito en él y se fueron. Álvaro seguidamente me miró con cara de "vaya tela" y rompió el papel en mil pedacitos tirándolos seguidamente en la papelera más cercana. Nos dirigimos hacia mi habitación cuando me paró en medio del pasillo y me beso en los labios.

- Eres lo mejor que me ha pasado nunca, Ester. Hace una semana no te conocía y en estos pocos días me has cambiado la vida. Déjame preguntarte algo...
Álvaro se arrodilló.

- No te pediré que te cases conmigo, al menos aún no (dijo con una sonrisa), pero sí me gustaría pedirte que fueras mi novia. ¿Quieres serlo? 

Yo me arrodillé delante suyo, le miré a los ojos.

- Sí Álvaro, quiero ser tu novia.

Nos acercamos y nos besamos muy intensamente. Había muchos sentimientos del uno por el otro y así era una de las formas de expresarlo mejor. Estábamos hechos para estar juntos. 

Entramos en mi habitación donde seguidamente nos tumbamos a la cama.

- Álvaro, me haces tan feliz... Antes de conocerte nunca me habría pensado que encontraría el amor aquí, en éste viaje.
- Ester tu también he haces feliz. Me he dado cuenta de que no quería estar con otra chica, ni me importaban y es por eso que no voy a dejarte escapar. 
- Ni yo a ti cariño...

Nos abrazamos muy fuerte y encendimos la tele. Tocaron a la puerta. Fui a abrir y Álvaro me acompaño "por si acaso me robaban o algo". Era Carlos con Tamy en brazos, dormida. Entro rápidamente y la dejo lentamente en su cama dónde la besó en la frente y le dijo que la quería (aunque Tamy estuviera dormida). 

- Ester, mañana volvemos a ir de ruta por la isla. Tamy ya me ha dicho que se apunta, supongo que tu también ¿no?- preguntó Carlos
- Qué remedio, no la puedo dejar sola con tanto chico, me la pervertiríais. - me burlé
- Si, es que somos muy mala influencia - me replicó.
- Lo sé - les guiñé un ojo.

Álvaro se despidió de mi y se fue con Carlos a su habitación.

Como Tamy estaba dormida no me podía explicar nada, y aunque me moría de ganas, no la quise despertar. La arropé en su cama, me puse el pijama y cerré la luz. ¡A SOÑAR!

Capítulo 13 - El partido

No esperaba a Álvaro en ese momento ya que me iba a duchar pero... siempre esta bien que te sorprendan y más si es la persona que te gusta.

Después de aquella salutación tan bonita con beso incluido y de que Carlos y Tamy se marcharan, yo quise saber qué le tenía preparado Carlos a mi amiga. La verdad es que me moría de curiosidad. Al principio Álvaro bromeó diciendo que era secreto profesional y que eso sólo lo sabrían ellos 3 pero al final después de mucho insistir y de provocarlo un poco acabó sucumbiendo a mis encantos y me lo contó todo. Me emocioné mucho por Tamy, sabía que con aquella cita se iba a derretir y después de todo lo que había pasado, se lo merecía.

Tenía que ducharme. Me moría de calor.

- Álvaro voy a la ducha. Cerraré la puerta por si viene un ladrón a robarme y eso. - le dije bromeando.
- Tranquila que sino voy yo a protegerte y seguro que no entra nadie. - dijo en tono picantón.

Yo pensaba que aquél no era el momento, era muy temprano para que Álvaro me viera sin ropa así que antes de entrar al baño le dije que se pusiera cómodo y si quería mirar la televisión o algo, que hiciera lo que le apeteciera. Cerré la puerta.

Al acabar me vestí, me peiné y salí del baño, a ver que estaba haciendo Álvaro. Éste estaba estirado en la cama durmiendo. ¿Veinte minutos solo y se me duerme? ¡¿Pero..esto qué es?! Fui corriendo a la cama y empecé a saltar sobre ella. Álvaro (obviamente) se despertó, me cogió de la pierna y me tiro junto a él en la cama. Los dos estábamos sonriéndonos cuando él me coge de la cara se acerca muchísimo a mis labios y me dice:

- Ha llamado Dani, dice que si queremos ir con ellos a ver el Barça - Atlético de Madrid. ¿Te pensabas que te iba a dar un beso ehhhhh? - dijo en tono pícaro.
- Me parece perfecto que vayamos a ver el partido. ¿Un beso? ¿Qué beso? - me hice la despistada.
 
Nos pusimos a reír y en medio de risas Álvaro me dio aquél beso que yo estaba esperando segundos antes. Nos levantamos de la cama (aunque Álvaro se hacía el remolón todo el rato...) y nos dirigimos hacia el bar del hotel dónde habían puesto una pantalla gigante para ver el partido.
Enseguida encontramos a los chicos, nos comentaron que las fans se habían ido "de marcha" y que podríamos estar tranquilos. me senté al lado de David y Dani. Álvaro estaba detrás mio con Blas. 

- ¿Qué como va con Álvaro eh Ester eh eh eh? - me preguntó David con cara de pillín.
- Muy bien la verdad aunque... es un poco dormilón ¿no? - le dije
- La verdad es que si... Aunque desde que os conocemos que cada mañana se levanta al igual que Carlos super temprano porque tienen ganas de veros. - comentó Dani.
- ¡Si es que.. es un cielo! - exclamé.
- ¿Quién es un cielo? - Preguntó Álvaro desde detrás mio. 
- Blas, cariño. - le respondí.

Blas que estaba en la parra enseguida conectó en la conversación.

- ¡Hombre gracias guapísima! - me contestó Blas.
- De nada - le sonreí.

Entonces miré a Álvaro que se había quedado con cara de extrañado y le guiñé un ojo. Él entendió en seguida que aquello había ido en broma y que mi cielo era él.

Empezó el partido. Dani no decía nada excepto "¡Eso era falta!" "¡Penalti!" "El Barça es muy bueno pero podemos ganar" y cosas similares.  Cuando era media parte, le comenté a Dani que tenía una amiga en Catalunya casi más fan que él del fútbol y que si vieran un partido juntos y estuvieran sus respectivos equipos enfrenados probablemente se tirarían de los pelos uno al otro. Él se rió y me preguntó que cómo se llamaba mi amiga le respondí que Anna y no se por qué motivo, se lo apuntó en el móvil. Empezó la segunda parte.
Dani como en la primera estaba muy entusiasmado, su equipo estaba ganando por 2 a 1 al Barça y se sentía muy orgulloso. Al minuto 89 gol de Iniesta. Finalizó el partido con un empate. Dani no se mostraba tan alegre pero iba repitiendo que un empate contra el Barcelona era buen resultado y que habían jugado muy bien y luchado hasta el final.

- Por cierto Ester... y esta tu amiga Anna, ¿le gusta tanto el fútbol como a mi? - preguntó Dani
- Pues... me temo que sí eh Dani - le respondí
- Me encantaría conocerla, siempre he querido ver un partido con alguien a quien le guste el fútbol tanto y si es compañía femenina ¡pues mejor!
- Ahí te he visto bien - saltó Blas.

Nos volvimos a reír todos y nos dirigimos al restaurante a cenar. Cenamos poco ya que en el bar habíamos comido patatas fritas y después nos fuimos a nuestras respectivas habitaciones, excepto Álvaro, que me propuso de ir a la piscina rápidamente antes de hacer la digestión. Le dije que sí ya que Tamy estaba con su chico y tampoco me apetecía quedarme sola.